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Mirit Ben Nun: "Aliento corto"
El "aliento corto" no es solo un signo de debilidad física. Es metáfora de un estado mental, un gran deseo, un deseo insaciable, que aumenta y aumenta, hasta llegar a ser una congestión insoportable, sin un momento de respiro.

Pero por otro lado, el tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. El trabajo artesanal de cubertura qe hace Mirit Ben Nun recibe el estatus de una ceremonia ritual particular y continuada.

Es un culto que digiere en sus entrañas cualquier objeto - útil o descartado, disponible y rutinario o raro y fuera de lo común - que se rinde y se presta al acto de cobertura. Mirit Ben Nun recoge desperdicios de la calle – cilindros de cartón de textiles, tablillas o trozos de madera, platos, tablas, etc. - y les crea un contexto nuevo, una sintaxis propia de la cual ella es la única responsable. La nueva conjunción - un cierto tipo de construcción escultórica – pasa un proceso de fusión por medio del acto de pintar.

De hecho, Mirit toma a sus objetos tridimensionales como si fueran una tela para pintar cuadros que tiene una continuidad uniforme, incluso si tiene baches, subidas y bajadas. Estos objetos son para ella una invitación a pintar, a untar colores, a mover un enmarañado tejido de modelos abstractos que, con frecuencia, se ven como moviéndose alrededor de los contornos de una figura humana, y otras veces - no. En estos casos, solo persiste el acto monótono de recorrer los modelos, centímetro a centímetro, hasta su cobertura absoluta, hasta un corto y fugaz momento de respiro. Antes de un nuevo comienzo.

Junto con la recolección de materiales de desecho y su reciclaje en "esculturas pintadas", Mirit nos presenta un sorprendente encuentro entre sus objetos ilustrados y la escultura africana común, objetos artesanales o artículos clasificados por la cultura formal como "primitivos".

Esta conjunción acentúa la diferencia entre el quehacer individual de Mirit y la obra colectiva, expresada en formas de clichés culturales. La figura escultural tallada en madera crea un momento de silenciosa paz en medio del denso y ajetreado bullicio, una forma que converge sobre sí misma, sin reverberaciones ni repeticiones. Este es un encuentro entre elementos que no tienen relación, que testimonia que el arte de Mirit Ben-Nun no puede clasificarse en la categoría de "arte de outsiders". Mirit Ben-Nun constituye una escuela de una sola mujer, a la cual le resulta urgente e imperioso efectuar el acto artístico que ella misma ha elegido. Por lo tanto, crea no una "forma", como las esculturas de madera tallada, sino una "densidad emocional" sin pausa ni respiro, cuyos valores principales son el color, el movimiento, la belleza y la densidad. Que no falte, y que no sea diluido, y que no sea falto de interés o aburrido ni por un instante.

Tali Tamir
Agosto 2010

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Mirit Ben Nun: "Aliento corto"
El "aliento corto" no es solo un signo de debilidad física. Es metáfora de un estado mental, un gran deseo, un deseo insaciable, que aumenta y aumenta, hasta llegar a ser una congestión insoportable, sin un momento de respiro.

Pero por otro lado, el tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. El trabajo artesanal de cubertura qe hace Mirit Ben Nun recibe el estatus de una ceremonia ritual particular y continuada.

Es un culto que digiere en sus entrañas cualquier objeto - útil o descartado, disponible y rutinario o raro y fuera de lo común - que se rinde y se presta al acto de cobertura. Mirit Ben Nun recoge desperdicios de la calle – cilindros de cartón de textiles, tablillas o trozos de madera, platos, tablas, etc. - y les crea un contexto nuevo, una sintaxis propia de la cual ella es la única responsable. La nueva conjunción - un cierto tipo de construcción escultórica – pasa un proceso de fusión por medio del acto de pintar.

De hecho, Mirit toma a sus objetos tridimensionales como si fueran una tela para pintar cuadros que tiene una continuidad uniforme, incluso si tiene baches, subidas y bajadas. Estos objetos son para ella una invitación a pintar, a untar colores, a mover un enmarañado tejido de modelos abstractos que, con frecuencia, se ven como moviéndose alrededor de los contornos de una figura humana, y otras veces - no. En estos casos, solo persiste el acto monótono de recorrer los modelos, centímetro a centímetro, hasta su cobertura absoluta, hasta un corto y fugaz momento de respiro. Antes de un nuevo comienzo.

Junto con la recolección de materiales de desecho y su reciclaje en "esculturas pintadas", Mirit nos presenta un sorprendente encuentro entre sus objetos ilustrados y la escultura africana común, objetos artesanales o artículos clasificados por la cultura formal como "primitivos".

Esta conjunción acentúa la diferencia entre el quehacer individual de Mirit y la obra colectiva, expresada en formas de clichés culturales. La figura escultural tallada en madera crea un momento de silenciosa paz en medio del denso y ajetreado bullicio, una forma que converge sobre sí misma, sin reverberaciones ni repeticiones. Este es un encuentro entre elementos que no tienen relación, que testimonia que el arte de Mirit Ben-Nun no puede clasificarse en la categoría de "arte de outsiders". Mirit Ben-Nun constituye una escuela de una sola mujer, a la cual le resulta urgente e imperioso efectuar el acto artístico que ella misma ha elegido. Por lo tanto, crea no una "forma", como las esculturas de madera tallada, sino una "densidad emocional" sin pausa ni respiro, cuyos valores principales son el color, el movimiento, la belleza y la densidad. Que no falte, y que no sea diluido, y que no sea falto de interés o aburrido ni por un instante.

Tali Tamir
Agosto 2010

top Arte de vanguardia artista israelita Mirit Ben-Nun

El tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. Tali Tamir

top Puntillismo artista contemporanea de Israel Mirit Ben-Nun

El tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. Tali Tamir

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El tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. Tali Tamir

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El tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. Tali Tamir

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El tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. Tali Tamir

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El tipo de trabajo realizado por Mirit Ben Nun requiere aliento largo y mucha paciencia: Se trata de un trabajo sísifo, ir marcando puntos y líneas, rellenando cada milímetro vacío con una mancha de color brillante. Efectivamente, estamos ante una paradoja, o una contradicción logística. Un trabajo lento, paciente y laborioso, que surge de una necesidad urgente e imperiosa de tapar y rellenar, cubrir y decorar. Tali Tamir

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Mirit Ben-Nun: Painting Outside the Box

by Ilan Wizgan

The flute raises its voice

what is its story?

is it bad news or good ones or what?

It's about everything and all

(Nathan Alterman / Summer Celebration)

Mirit Ben-Nun’s paintings escape common description. An objective observation might describe it as contemporary art, though created by an upbeat young female artist, it is far from contemporary. This art possesses no present-day defining elements. Ben-Nun's paintings speak in a distant dialect, seemingly of another era and location; by trying to pinpoint this time and place, we find ourselves wandering about without a solid grasping point. Her paintings are laced with a fire-like sensuality and striking colors. The naive and archetypal characteristics remind us of folk art. Reality is lost within the ‘erroneous’ size ratio of the numerous imageries, similarly to tribal and native art in Africa, Oceania and Australia.

The surface is laboriously worked and replicated similarly to rug weaving techniques. Motifs of Western Pop can be found in many of the paintings. This combination of Primeval motifs and Western Modern Art creates cultural and historical tensions between here and there, then and now. Formatively speaking the paintings are schematically divided into colorful segments with no intermediate transitions. Strong and clear boundaries outline the different areas, each is populated with a happening, opposing or complementing the one next to it. In this fashion, for example, round shapes are confronted with geometric ones or human images with those of animals and plants. Often the paintings are outlined with a ‘frame' thereby uniting the parts and creating an enclosure, like a window within a window. As a result, unconventional compositions are created and shatter the conventional formula of the ‘Uniformity of subject, shape and color’. The rule breaking strengthens the untamed quality of these ‘uncivilized’ paintings.

In the center of Ben-Nun's paintings stands the image of the woman and the relationship between the sexes. Women are displayed as curvaceous, seductive images often in dancing poses. The dance is used as a metaphor for courting and seduction; the thick red lips, at times heart- shaped, symbolize passion and love. When it seems that the implicit allure isn't sufficient, the female image is portrayed in a frontal wide stance, in a composition that reminds us of the letter W. But when the two images meet, the feminine and the masculine, the unification is complete; melding into each other, the images' side view completely overlaps. When in a seated position the whole shape converts into the letter M emphasizing the complimenting opposites.

The protagonists - women and men - are accompanied by secondary characters; symbolic images of especially fish, hands (the Hamsa) and eyes. Those are prevalent in Middle East cultures and represent fertility, luck and protection from the evil eye. Their presence in the paintings, alongside the lovers, implies that the matter at hand is not barren erotica and carnal passion, but genuine love that yearns for a home, family and the raising of offsprings.

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Mirit Ben-Nun: Painting Outside the Box

by Ilan Wizgan

The flute raises its voice

what is its story?

is it bad news or good ones or what?

It's about everything and all

(Nathan Alterman / Summer Celebration)

Mirit Ben-Nun’s paintings escape common description. An objective observation might describe it as contemporary art, though created by an upbeat young female artist, it is far from contemporary. This art possesses no present-day defining elements. Ben-Nun's paintings speak in a distant dialect, seemingly of another era and location; by trying to pinpoint this time and place, we find ourselves wandering about without a solid grasping point. Her paintings are laced with a fire-like sensuality and striking colors. The naive and archetypal characteristics remind us of folk art. Reality is lost within the ‘erroneous’ size ratio of the numerous imageries, similarly to tribal and native art in Africa, Oceania and Australia.

The surface is laboriously worked and replicated similarly to rug weaving techniques. Motifs of Western Pop can be found in many of the paintings. This combination of Primeval motifs and Western Modern Art creates cultural and historical tensions between here and there, then and now. Formatively speaking the paintings are schematically divided into colorful segments with no intermediate transitions. Strong and clear boundaries outline the different areas, each is populated with a happening, opposing or complementing the one next to it. In this fashion, for example, round shapes are confronted with geometric ones or human images with those of animals and plants. Often the paintings are outlined with a ‘frame' thereby uniting the parts and creating an enclosure, like a window within a window. As a result, unconventional compositions are created and shatter the conventional formula of the ‘Uniformity of subject, shape and color’. The rule breaking strengthens the untamed quality of these ‘uncivilized’ paintings.

In the center of Ben-Nun's paintings stands the image of the woman and the relationship between the sexes. Women are displayed as curvaceous, seductive images often in dancing poses. The dance is used as a metaphor for courting and seduction; the thick red lips, at times heart- shaped, symbolize passion and love. When it seems that the implicit allure isn't sufficient, the female image is portrayed in a frontal wide stance, in a composition that reminds us of the letter W. But when the two images meet, the feminine and the masculine, the unification is complete; melding into each other, the images' side view completely overlaps. When in a seated position the whole shape converts into the letter M emphasizing the complimenting opposites.

The protagonists - women and men - are accompanied by secondary characters; symbolic images of especially fish, hands (the Hamsa) and eyes. Those are prevalent in Middle East cultures and represent fertility, luck and protection from the evil eye. Their presence in the paintings, alongside the lovers, implies that the matter at hand is not barren erotica and carnal passion, but genuine love that yearns for a home, family and the raising of offsprings.